Una sesión de Yoga

Una sesión de Yoga es una oportunidad de sentir el organismo sin las presiones de la vida cotidiana. Parar el reloj, parar el cuerpo y la mente, dedicarse un tiempo y un espacio a uno mismo.

 

Esta actitud sencilla a veces se nos hace difícil ponerla en práctica por las prisas, las ocupaciones, responsabilidades…, o por el continuo flujo de pensamientos. La sesión de yoga es una oportunidad de aplicar una tecnología dirigida a serenar el cuerpo y la mente.

 

Las técnicas del yoga son simples: relajación consciente, respiración profunda, movimientos cuidados, atención, calma mental; pero su efecto sobre nuestra vida es profundo, dándonos equilibrio y volviéndonos a contectar con aquello que realmente importante: la salud y la serenidad emocional y mental.

 

Durante el rato que invertimos en una sesión de Yoga, permanecemos en un estado de atención tranquila, mantenemos un diálogo constante con nuestras necesidades corporales y construimos un espacio interior a salvo de inquietudes. El cuerpo se estira, los músculos pierden su rigidez, la respiración se amplía, sentimos la tonificación y la relajación del cuerpo, nos volvemos cuidadosos y conscientes con lo que hacemos, nos dirigimos a nuestra actividad con una actitud armónica y llenos de energía. Una buena inversión.